Hay dos formas de que alguien use tu marca para engañar. La primera es suplantar tu dominio exacto —enviar correos que parecen venir de `tuempresa.es`—, y eso se cierra con SPF, DKIM y DMARC. La segunda es más sutil y muchos ni la contemplan: registrar un dominio parecido al tuyo y usarlo para hacerse pasar por ti. Contra esto, DMARC no te protege, porque técnicamente ese dominio no es el tuyo. Hace falta otra estrategia: vigilarlo.
Qué es un dominio «parecido»
Un atacante que quiere engañar a tus clientes o a tus empleados no siempre necesita falsificar tu dominio real. A veces le basta con registrar uno que se le parezca lo suficiente como para colar de un vistazo. Las variantes más habituales:
– Typosquatting: errores de tecleo comunes. `tuemrpesa.es`, `tuempresa.se`, `tuempesa.es`.
– Sustitución de caracteres: letras que se parecen. Una «l» por una «i», un «0» por una «o»: `rel1ant.es`, `tuempresa-online.es`.
– Palabras añadidas: el dominio real más un término creíble. `tuempresa-facturacion.es`, `pagos-tuempresa.es`, `soporte-tuempresa.es`.
– Otra extensión: tu marca con otro TLD. Si tú tienes el «.es», alguien registra el `.com`, el `.net` o el `.online`.
El objetivo siempre es el mismo: que un cliente reciba un correo o visite una web con un dominio que, leído deprisa, parece el tuyo, y actúe en consecuencia —pagar una factura, dar unas credenciales, descargar algo.
Por qué DMARC no basta aquí
Este es el punto clave. Cuando proteges tu dominio con `p=reject`, impides que alguien envíe correos falsificando `tuempresa.es`. Perfecto. Pero si el atacante usa `tuempresa-pagos.es`, ese es un dominio distinto, con su propia configuración, sobre el que tú no tienes control. Tu DMARC no lo toca.
Por eso la protección completa de una marca tiene dos patas: cerrar tu propio dominio (autenticación) y vigilar los dominios que se parecen al tuyo (monitorización). La primera evita la suplantación directa; la segunda te avisa cuando alguien prepara la indirecta.
Cómo se detectan
Vigilar dominios parecidos consiste en monitorizar de forma continua los registros de dominios nuevos y comparar los que aparecen contra variantes de tu marca. Cuando alguien registra `tuempresa-online.es`, saltas tú, no tu cliente engañado tres semanas después.
Detectarlo a tiempo cambia mucho las cosas. Con aviso temprano puedes actuar: alertar a tus clientes, documentar el caso, iniciar un proceso de retirada del dominio abusivo o del contenido fraudulento antes de que cause daño. Sin vigilancia, el primer aviso suele ser una llamada de un cliente diciendo «me ha llegado esto vuestro y me da mala espina» —y para entonces el engaño ya está en marcha.
Qué puedes hacer tú desde hoy
Algunas medidas están a tu alcance sin ayuda:
– Registra tú las variantes obvias. El `.com`, el `.net` y algún typo evidente de tu marca cuestan poco y le quitan munición a un atacante.
– Configura bien tu dominio real. `p=reject` cierra la puerta de la suplantación directa, que sigue siendo la vía más fácil y la más usada.
– Forma a tu equipo. Que administración sepa verificar un número de cuenta por un segundo canal antes de pagar una factura recibida por correo.
Lo que es más difícil de hacer por tu cuenta es la vigilancia continua de dominios nuevos, porque requiere monitorizar registros constantemente y saber qué variantes buscar. Esa parte tiene más sentido delegarla.
Protección de marca, no solo de dominio
En Reliant, además de cerrar tu dominio con autenticación, vigilamos los dominios que imitan al tuyo para avisarte antes de que engañen a nadie en tu nombre. Es la diferencia entre proteger una dirección y proteger una marca.
Empieza por lo primero: pide tu diagnóstico gratuito y te enseñamos qué está expuesto en tu dominio hoy —y qué dominios parecidos conviene tener vigilados.